MailChimp no puede ser englobado en esa ola de aplicaciones web 2.0 que les llaman. No. MailChimp va mucho más allá.
Desde la bienvenida hasta el momento de enviar una campaña, la aplicación es amigable en todos los sentidos.
¿Ventajas? La mejor de todas es el tracking de campañas. Desde el momento en que envías una campaña, recibes información precisa sobre emails abiertos (o no), rebotados, datos geográficos, cuatos te han reportado o cuantos se han desuscrito.
Lo que más me gusta a mí es la claridad con la que está diseñada la herramienta, que no cae en el burdo minimalismo guglero que muchas otras aplicaciones hacen. MailChimp aplica el concepto de usabilidad, accesibilidad y minimalismo a la perfección, no reduciendo el número de elementos, sino acomodando de forma lógica cada uno de ellos.
La gente de MailChimp está cerca de los usuarios, están en Facebook, Twitter, en Flickr (aunque inactivos en esta última). También pendientes de sus foros.
No, este no es un post patrocinado.

Esta herramienta en verdad se ha ganado un puesto dentro de gelattina (donde tenemos un departamento encargado de probar webapps =D). Si tienes oportunidad y estás relacionado con el mundo del email marketing o quieres empezar, empieza con mailchimp.
Y Freddie… Freddie es dios!