Como era natural, Microsoft ha pedido una apelación a la decisión de un juez en texas que obligaría a la empresa de Redmond a quitar el producto Word de todas las tiendas en Estados Unidos. El caso podría ser asignado a un panel de tres jueces, quienes aceptarían o negarían la apelación.
En el documento, establecen que “Microsoft está gastando recursos financieros y humanos para cumplir con el límite de 60 días impuesto por la corte del distrito… A menos que Microsoft sea capaz de rediseñar Word y distribuirla en su red para el 10 de Octubre… Microsoft y sus distribuidores enfrentan la inminente posibilida de una interrupción masiva de sus ventas”.
Mientras tanto, Loudon Owen, presidente de i4i, empresa demandante, afirma: “Creemos firmemente que el veredicto del jurado y el juicio fueron justos y correctos y hemos sido reivindicados a través de este proceso“.
Sin embargo, aunque Microsoft esté rogando en el documento de apelación, no es el fin del mundo para el fabricante de Software, en caso de que la corte no acepte la apelación, Microsoft podría llegar a un arreglo -medible en millones de dólares- con i4i para que la empresa retire la demanda.